Con la llegada del frío aparecen fisuras en cerámicas que parecían estar perfectas. No es casualidad, es física. Los materiales se contraen con el frío y se expanden con el calor, y cuando ese movimiento no tiene por dónde escapar, algo cede. Acá te explicamos por qué pasa y cómo evitarlo.
¿Por qué el frío afecta las cerámicas?
La cerámica en sí misma es un material muy estable. El problema no es la cerámica, es lo que hay debajo y alrededor. El contrapiso, la base de adhesivo, la junta y la misma cerámica se mueven a ritmos distintos con los cambios de temperatura. Cuando ese movimiento no está previsto, aparecen las fisuras.
En exteriores el problema es más frecuente porque los cambios de temperatura son más extremos: una mañana de invierno con helada seguida de un mediodía con sol puede generar una diferencia de más de 20 grados en pocas horas. Ese ciclo repetido diariamente termina por afectar el revestimiento.
Las 4 causas más frecuentes
¿Qué hacer si ya aparecieron fisuras?
Si las fisuras son superficiales y solo afectan la junta, puede ser suficiente con retirar la junta dañada y reemplazarla por una flexible. Si la fisura atraviesa la cerámica o hay piezas que suenan huecas al golpearlas, hay que reemplazar esas piezas y aprovechar para corregir la causa de fondo.
Lo importante es no ignorar las fisuras. Una cerámica fisurada en exterior deja entrar agua, que con el siguiente ciclo de frío agranda el daño y compromete las piezas de alrededor.
Preguntas frecuentes
¿Las fisuras en invierno son culpa de la cerámica?
Casi nunca. La gran mayoría de las fisuras por temperatura tienen origen en la colocación: falta de juntas de dilatación, base húmeda o adhesivo mal aplicado. Una cerámica de buena calidad bien colocada aguanta décadas sin fisurarse.
¿Puedo colocar cerámica en invierno?
Sí, pero con precauciones. No colocar con temperaturas por debajo de 5°C, usar adhesivos aptos para bajas temperaturas y proteger el trabajo reciente de las heladas hasta que el adhesivo cure completamente.
¿Cómo sé si mi cerámica es apta para exterior?
Buscá en la ficha técnica la absorción de agua — tiene que ser menor al 3% para exteriores residenciales. Si no tenés la ficha, consultanos con la medida y una foto y te ayudamos a identificarla.
Conclusión
Las fisuras en invierno casi siempre tienen solución y casi siempre se pueden prevenir.
Con la cerámica correcta, una buena colocación y las juntas de dilatación en su lugar, el revestimiento dura décadas sin importar el frío. Y si ya aparecieron fisuras o necesitás reponer alguna pieza dañada, no esperes a que el problema se extienda.
En Reposición Cerámicas estamos para ayudarte a encontrar la pieza que necesitás. Consultanos sin compromiso.
